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viernes, 18 de marzo de 2011

Fonteras Invisibles

En relación a la publicación que hice ayer quiero mostraros un vídeo bastante interesante. De nuevo se trata de testimonios que explican la dureza de la inmigración. Esta vez en lugar de irnos a África, os llevo a nuestros barrios, a ver a le gente que nos rodea.

Sólo pido que dediquéis 10 minutos a ver el vídeo.

Se trate de avanzar en las cosas que os expliqué ayer. Porque las cosas que yo confesé haber visto sí suceden. Las cuentas ciudadanos como yo. Que de repente un día fueron sorprendidos por agentes policiales en cualquier calle de cualquier barrio.

Ellos hablan de sus experiencias en los CIE (Centros de Internamiento de Extranjeros). Uno de ellos están en Aluche y ya son numerosos los casos de denuncia que se conocen. Y justo esta semana se conocía que 5 internos se habían fugado una noche.

Prometo abordar más a fondo en el tema. Hablaré sobre las condiciones de las “habitaciones” la situación de los internos.

Ahora sólo os animo a que veáis el vídeo. Testimonio interesante, como ya dije.
http://www.fronterasinvisibles.org/

Ojalá nunca tengamos que ser tratados de esa manera ni tengamos que agachar la cabeza, sólo por buscar el futuro que soñamos.


jueves, 17 de marzo de 2011

Nuestra Ley de Extranjería y la ONU

En un documento publicado el pasado 10 de marzo el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de Naciones Unidas pide al Gobierno español que revise la actual Ley de Extranjería, que considera discriminatoria hacia los inmigrantes.

Por un lado, critica los procesos de identificación que se realizan en paradas de autobús y estaciones de metro, ya que están basados en rasgos étnicos y raciales.

Las Naciones Unidas considera que el tratamiento policial que reciben los ciudadanos extranjeros indocumentados es racista y xenófobo.

Además, critica también a la educación española en relación a la existencia de escuelas gueto donde conviven únicamente niños y niñas inmigrantes con gitanos: “El Comité recomienda al Estado que revise los criterios y métodos del proceso de admisión a las escuelas públicas y privadas y tome medidas para garantizar una efectiva distribución equilibrada de los alumnos en los centros escolares”.


Foto de la exposición "Fronteras Invisibles"

Llevo más de dos años viendo cómo las calles de algunos barrios de la capital se llenan de patrullas policiales parando cada dos metros para pedir documentación únicamente a las personas de color. Yo ando por esas calles, y no suelen pedir que me identifique. Pero si voy con alguien que puede parecer inmigrante sí lo hacen. ¿Qué extraño no?


Foto de la exposición " Fronteras Invisibles"
En esas calles también he sido testigo de imágenes dolorosas. Un coche de policía se para y decide al azar pedir la documentación a una mujer que probablemente viene de trabajar, porque son las ocho de la tarde. Por supuesto que se trata de una mujer de color,si no, no tendría sentido. El policía de turno. Para su coche, y sin bajarse, abre la ventanilla y pide la documentación, con no muy buenos modales.

Foto de la exposición " Fronteras Invisibles"

Y yo me pregunto, ¿esto es legal?

No. No lo es.

Todos los ciudadanos debemos llevar nuestra documentación y enseñarla cuando un policía nos la pida. Pero, ¿ por qué siempre se la piden a los mismos? ¿ por qué siempre se eligen barrios con una importante presencia de extranjeros?

Durante un tiempo se habló de los cupos que los policías tenían de detener a un número concreto de extranjeros indocumentados. Se supo de alguna comisaría que denunció la existencia de esos cupos.

Muchos de esos policías se han cansado ya de detener a amas de casa, o trabajadores en paro a los que el permiso de residencia les caducó. Ya que el trabajo de un policía consiste en detener delincuentes, no a personas de color.

Hay gente que dice que esto en Madrid no existe. Sinceramente, si para ellos no existe es porque no quieren ver.

Foto de la exposición " Fronteras Invisibles"

Os invito a ver una serie de fotografías de la exposición “ Fronteras Invisibles”. Ya estuvo en Madrid durante el pasado octubre, concretamente en las Escuelas Pías de la UNED; pero gracias a las tecnologías podemos disfrutar de ellas vía internet.

Una vez más la fotografía nos ayuda a no ser indiferentes.




miércoles, 14 de enero de 2009

Guantánamo

A raíz de la noticia publicada en ELPAÍS.com ha día de hoy.
Pincha aquí para ver la noticia.

Han pasado 5 años desde la apertura de la conocida cárcel de Guantánamo. Enclave situado al sureste de la isla de Fidel, Cuba, que ha sido utilizado como lugar de tortura por parte del Gobierno estadounidense de numerosos “combatientes enemigos ilegales” (como ellos los llaman).

Ante la mirada atenta e impasible del resto del mundo se ha permitido una situación que no tiene ninguna lógica, que durante un tiempo fue un secreto, pero que poco a poco se ha ido destapando. Durante estos cinco años el ejército norteamericano se ha dedicado a maltratar de manera continuada a sus presos.

Exposición de ruidos o música molesta, temperaturas extremas por tiempo prolongado o palizas, incluso vejaciones…y todo esto, en ocasiones, fotografiado por los soldados para demostrar su poder sobre los presos.

No han recibido el trato que al que tiene derecho cualquier preso, cualquier persona. No han sido interrogados pero si maltratados. Yo me pregunto cómo se puede mantener en funcionamiento un lugar tan horroroso en el que diariamente se violan los derechos del ser humano.

Aún quedan 400 personas, ninguna de las cuales ha sido juzgada o presentada ante un tribunal y cuya detención es ilegal.

La cárcel sigue abierta a la espera de que se tome una decisión sobre qué hacer con ella. El mundo tiene puestos los ojos en el presidente electo, Obama. La sociedad espera que tome una decisión que ponga fin a un capítulo muy negro del gobierno norteamericano.
Algunos presos han sido puestos en libertad en los últimos meses, pero no es suficiente. Más de trescientas personas, entre los que Anmistía internacional afirma que hay diecisiete menores, están esperando a que se haga justicia.